Archive | Hispanics RSS for this section

Un Lenguaje, Diferentes Semánticos

cropped-rivera-ricardo-img_6251high1.jpg

Por Ricardo Rivera

Tengo muchas experiencias memorables de mi crianza en Chicago. Una de esas experiencias sucedió mientras asistía a la escuela primaria. Yo vivía en un vecindario predominantemente hispano y asistía a una escuela con niños predominantemente hispanos de diferentes países latinos americanos. No se nos permitía hablar español, pero como quiera lo hablábamos.

Un momento inolvidable, que me enseñó mucho sobre la diversidad entre los hispanos, tomó lugar en el salón de clase. No recuerdo la lección que la maestra estaba enseñando, pero sí recuerdo lo que sucedió una tarde. Un insecto voló por la ventada y se sentó en el escritorio de una niña cubana. Ella gritó llamando al insecto por un nombre que era vulgar para los otros niños hispanos en el salón. Muchos de los niños se rieron, otros dijeron “u….” Sin embargo, la experiencia entera me enseñó una lección preciosa: podemos hablar el mismo idioma, pero tenemos muchos dialectos. El español que hablan los cubanos, puertorriqueños, mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños y otros latinos puede variar por causa de su país de origen.

Esto confirma lo que el Dr. Daniel Sanchez y el Rev. Jorge E. Diaz  dicen en Alcanzando a los Hispanos en Norteamerica (Reaching Hispanics in North America).

“Otro factor que debemos tomar en cuenta es que 7 de 10 niños hispanos de primera generación que se crían en los EEUU hablan el español que los padres hablan en la casa. Por favor notar que dijimos ‘el español que los padres hablan en la casa.’  La razón que decimos esto es porque hay una variedad vasta de palabras, expresiones, y modismos que tienen diferentes significados, dependiendo en el país de origen. Hasta el nombre de frutas, vegetales, y objetos puede ser diferente de país a país. Tenemos palabras en el mismo lenguaje, pero con diferentes semánticos.”

Tome, como ejemplo, la palabra basurero (el énfasis es mío). Este artículo es llamado por diferentes nombres por latinos o hispanos. Diferentes versiones pueden ser “cesto,” (México) “tacho,” (Argentina, Uruguay y Perú)  “zafacón, ” (Puerto Rico), “papelera,” (España), “caneca,” (Colombia), y “basurero” (en otros países). Otro ejemplo simple del uso de dialectos en el idioma español se encuentra en la palabra banana. Esta fruta es también llamada por los latinos con diferentes nombres. Palabras como “plátano,” (México), “guineo,” (Puerto Rico y El Salvador), “banana,” (Guatemala), y “cambur” (Venezuela) añaden a la complicación. En adición, tome la palabra popcorn. En Argentina se llama “pochoclo,” en Chile “cabritas,” en Colombia “crispetas,” en Costa Rica, Cuba y México “palomitas,”  en Perú “canchitas,” y “cotufas” en Venezuela. ¡Yo estoy confundido al compartirlo con usted!

¿Cuál es el punto? El español que los hispanos o latinos en América hablan es influenciado por la cultura y los dialectos del país de origen. Los pastores y plantadores hispanos tienen que tratar con este asunto en sus predicaciones, enseñanzas, conversaciones, consejería, y otros medios de comunicación. Entonces, cuando se considere traer un pastor que habla español a una iglesia o plantación no es lo simple de asegurar que él hable español. Piénselo.

Viviendo En Dos Mundos

generations

Yo nací en Puerto Rico y me mudé a los Estados Unidos cuando tenía ocho años de edad. El único idioma que hablaba en ese tiempo era español. En casa todos hablábamos español, mirabámos los canales hispanos en la televisión, comíamos comida puertorriqueña, y nos socializábamos con solo los parientes y vecinos que hablaban el mismo idioma. Entonces fui matriculado en la escuela elementaria y mi mundo cambió. ¡Casi toda la gente afuera de mi casa hablaba inglés! Ya no podia hablar solo español y también fui dado seis meses para aprender inglés en la escuela.

Mientras crecía mis padres se mudaron varias veces y los vecindarios en que vivimos eran menos y menos hispanos. Los vecinos, amigos y compañeros de escuela hablaban solo inglés. Fui expuesto a diferentes comidas, programas de televisión, comportamientos, valores, y etnicidades. A los varios  años de vivir en América estaba viviendo en el medio de dos mundos. Mi vocabulario fue revolucionado. Yo estaba hablando tres idiomas: español, inglés, y spanglish. Nuestros vecinos y amigos se miraban diferente, pero hablaban solo inglés. Entonces un dilema nació. Mis padres continuaban hablando solo español, mantenían su herencia puertorriqueña, y trabajaban fuerte para no asimilarse a la cultura americana. Ellos hablaban, vivían, actuaban, y continuaban pensando como hispanos y nos ordenaban a hacer lo mismo. Entonces, en casa yo era totalmente puertorriqueño, pero afuera de la casa me estaba asimilando a algunas partes de la cultura americana. Yo verdaderamenre estaba viviendo en el medio de dos mundos.

Lo que le acabo de describir es lo que muchos hispanos en los Estados Unidos han experimentado. Una diversidad de generaciones. El Dr. Daniel R. Sanchez escribe que los hispanos americanos pueden ser clasificados bajo las categorías de generaciones “tradicional” (inmigrantes de primera generación), “bicultural” (segunda generación- nacidos en los estados unidos o llegaron como niños), “marginal” (la tercera generación-nacieron en los estados unidos), y “aculturados” (la cuarta generación-nacidos en los estados unidos).* En el libro Alcanzando a los Hispanos en Norte América (Reaching Hispanics in North America), los autores identifican estas categorías de generaciones como estilos de vida (estilos de vida de primera, segunda, y tercera generación).**

¿Por qué es importante esto? Hay una diferencia entre la primera generación de hispanos y sus hijos y la segunda generación de hispanos y sus hijos. “Personas de primera generación (inmigrantes) tienen un sentido arraigado de identidad con vínculos fuertes con su país de origen. La segunda generación de hispanos tienen un sentido de identidad que es significantemente diferente a la de sus padres. La verdad que ellos nacieron en este país y que posiblemente tienen vínculos débiles con el país de origen de sus padres contribuye a su doble sentido de identidad (Colombiano-Americano o Hispano-Americano).*** Puesto de otra manera e ilustrado en la mesa de Realidades Hispanas Que Impactan América (Hispanic Realities Impacting America), hispanos de primera generación tienen pocos contactos sociales afuera, la segunda generación tiene algunos, la tercera generación tiene muchos, y la cuarta generación tiene la mayoría. En adición, la primera generación de hispanos hablan predominantemente en español, la segunda generación es bilingüe (el español es dominante), la tercera generación es bilingüe (el inglés es dominante), y la cuarta generación habla solo inglés. Y tercero, la primera generación prefiere una iglesia culturalmente hispana, la segunda generación prefiere una iglesia bicultural dominante hispana, la tercera generación una bicultural dominante anglo, y la cuarta generación prefiere una iglesia anglo.

Esta diversidad de generaciones produce serias implicaciones para cómo funcionamos como iglesia. Una de las implicaciones es el uso del idioma. “Iglesias hispanas que están totalmente compuestas de familias inmigrantes obviamente necesitan usar el idioma español en sus cultos de adoración y actividades de discipulado…Iglesias hispanas que están compuestas de miembros que están en la categoría ‘bicultural’ necesitan ser bilingüe…Iglesias hispanas cuyos miembros están compuestos de la categoría de la asimilación ‘marginal’ necesitan usar más inglés que español para alcanzar y mantener este grupo…La gente hispana que está en la ‘Categoría de Aculturación’ pueden ser mejores prospectos para las Iglesias de anglos.”* Esto se puede también aplicar a la plantación de iglesias. Si la población hispana de alguna área específica es de primera generación, es obvio que la plantación debería ser en español. Si la población es de primera y segunda generación, se debe considerar un ministerio bilingüe. Sin embargo, hay también el movimiento hoy de una paradigma nueva que ha estado tomando lugar entre iglesias hispanas. Algunas Iglesias hispanas se están hacienda de múltiple lenguajes y de múltiple generaciones.

Algunas iglesias hispanas en los Estados Unidos están ofreciendo diferentes cultos de adoración separados en español e inglés. Estas iglesias han visto un movimiento de la primera generación a la segunda y tercera. ¿Por qué está suciendo eso? El Dr. Daniel A. Rodriguez provee algunos factores que han influenciado esta transición. Él escribe, “La mayoría fueron motivados por el deseo de mantener las familias hispanas juntas (incluyendo las suyas) debajo de un techo. Ellos fueron también motivados por el compromiso de proveer para el bienestar y desarrollo espiritual de los jóvenes y de los adultos jóvenes que hablan dominantemente el inglés. Cada pastor fue también motivado por el deseo de crecer, de la que cada iglesia experimentó casi inmediatamente, algunos extraordinariamente.”***

Hispanos son diversos en idioma, país de origen, y en generación. Estos y muchos factores más necesitan ser considerados cuando se intente alcanzar a los hispanos de nuestras comunidades. La eficiencia para alcanzar y evangelizar esta población no es lo sensillo de aprender el idioma o encontrar a alguien que pueda hablar el idioma. Las diferentes generaciones deben ser consideradas también. En Nuevo México tenemos hispanos de multiples generaciones; sin embargo, nos hemos enfocado tradicionalmente en alcanzar a la primera generación y así debe ser. ¿Pero qué de las otras generaciones? En los últimos años se ha visto un aumento en iglesias bilingües hispanas y eso es maravilloso. ¿Pero qué hacemos con los hispanos que hablan más el inglés que el español, pero todavían se consideran hispanos y no se pueden conectar con la iglesia anglo? ¿Qué deben hacer las iglesias hispanas de primera generación, que hablan solo español, cuando su vencindario se está convirtiendo más y más de segunda y tercera generación y ellos prefieren ministerios bilingües o en inglés? ¿Y qué de las diferentes etapas de asimilación de los hispanos en la iglesia o los vecindarios?

Yo creo, que como una convención de Iglesias Bautistas, tenemos que tomar en consideración todos los asuntos de diversidad que hay entre los hispanos y usarlos para alcanzar y evangelizar eficientemente al casi millón de la primera, segunda, tercera y cuartas generaciones con los que Dios nos ha bendecido. Si vamos a avanzar el reino en este excelente estado, alcanzar a todos los hispanos tiene que ser parte de la fórmula y se necesitan hacer mas grandes esfuerzos. Cuando miro por todo Nuevo México me siento animado con lo que oigo y veo. Los Bautistas de Nuevo México tienen una rica historia de ser generosos cuando se habla de las misiones y de compartir el evangelio de Jesucristo con toda la gente de toda generación. Yo tengo la confianza que eso continuará así cuando estamos hablando de alcanzar a los hispanos de todas las generaciones, y especialmente de esos que viven en el medio de dos mundos.

 

 

 

Notas:

*Daniel R. Sanchez, Hispanic Realities Impacting America: Implications for Evangelism and Missions, (Fort Worth: Church Starting Network, 2006), 77-91.

**Bobby S. Sena, Reaching Hispanics in North America, (Alpharetta: North American Mission Board of the Southern Baptist Convention, 2009.), 43-60.

***Daniel A. Rodriguez, A Future for the Latino Church: Models for Multilingual, Multigenerational Hispanic Congregations (Downers Grove: InterVarsity Press, 2011), 63-81.

¿De Dónde Eres?

Al encontrarme con alguien por primera vez, usualmente me preguntan: “¿De qué parte de México eres?” Esta pregunta es usualmente muy común dado que el grupo hispano predominante en los Estados Unidos es de origen Mexicano. Sin embargo, esta pregunta asume que todos los hispanos que hablan español son de ese país en particular.

Cuando un hispano se encuentra con otro hispano por primera vez la pregunta que se hacen es:  “¿De dónde eres?” Sin embargo, esta pregunta que es hecha no es tanto acerca de la área geográfica de donde viene el individuo. El Dr. Daniel A. Rodriguez en “A Future for the Latino Church”  (El Futuro de la Iglesia Latina) dice:

“Para los Latinos en los Estados Unidos, esta pregunta es usualmente menos sobre la geografía y más sobre la identidad étnica. Su significado actual es: ‘¿Quien eres?’ La Encuesta Nacional de Latinos del 2002 descubrió que entre todos los Latinos adultos de dieciocho y en adelante, la mayoría sobresaliente prefería ‘identificarse por el país de donde ellos, sus padres, o parientes nacieron.’ Eso es, ellos preferían identificarse como ‘Mexicano,’ ‘Puertorriqueño,’ ‘Cubano,’ y lo semejante.”

En otras palabras, hay una diversidad en el país de origen entre los hispanos. Los hispanos vienen de diferentes paises. El número más grande es de México (64% de toda la población hispana), Puerto Rico (9%), Cuba (3.4%), El Salvador (3.1%), la Republica Dominicana (2.8%), Guatemala (2%), Colombia (1.8%), y Perú (1%). Esos del menos de 1% incluye gente de España, Nicaragua, Venezuela, Argentina, Panamá, Costa Rica, Chile, Bolivia, Uruguay, y Paraguay.* Estos números continúan aumentando,

De acuerdo al U.S. Census Bureau, la población estimada de Nuevo México en el 2013 era  2,085,287. Cuarenta y siete por ciento de esta población es Latina o Hispana. De acuerdo a Pew Research, 53% de los hispanos elegibles para votar en Nuevo México son de origen Mexicano, mientras solo el 1% son Puertorriqueños, y el 46% son de otro origen hispano. Del 47% de los hispanos que hay en Nuevo México, el 83% han nacido en los Estados Unidos y solo el 17% han nacido en un país foraneo. Lo que esto nos indica es que no solo hay diversidad en el país de origen de los hispanos en Nuevo México, pero que también hay diversidad en las generaciones (otro tema que trataré en otro blog).

Por lo tanto, el poner a todos los hispanos en una categoría de “todos encajan” o “un crisol” es un gran error. Como mencioné en el blog previo, no todos nos parecemos. Tampoco venimos todos del mismo país, aunque podemos hablar el mismo idioma. Las prácticas culturales, los dialectos, la selección de comidas, y las costumbres son diferentes y hace cada grupo hispano único. Lo que nos une es el lenguaje y la etnicidad común.

¿Por qué presento el tema de la diversidad del origen de país de los hispanos en los Estados Unidos? La razón es simple. Como el grupo menor que está creciendo más rapidamente tenemos que hacer todo lo que sea posible para alcanzarlos con el evangelio de Jesucristo. Mientras intentamos hacer eso, tenemos que tomar en consideración mucho más que el tema del idioma. Conocer el país de origen es esencial y todo lo que eso involucra es crucial para alcanzar a cada grupo en nuestras comunidades. La conciencia, el conocimiento, y el análice de la gente que se va a alcanzar nos ayuda en el proceso de desarrollar una estrategia, igualmente en el encontrar el plantador o pastor apropiado para ministrar.

En el libro “Neighborhood Mapping: How to make your church invaluable to the community,” (La Cartografía del Vencindario: Como hacer su iglesia inestimable para la comunidad) el Dr. John Fuder hace esta declaración:

“Así como compartimos nuestra fe, hacemos discípulos, y oramos constantemente, es igualmente importante que hagamos un ‘exégesis’ de, ‘leamos,’ nuestro public, en orden de sacar significado de él.”

El poner a todos los hispanos en “un molde” o conectarlos a todos con un país de origen ignora la complejidad que se encuentra en los vecindarios hispanos en las ciudades de nuestro país. El Dr. Daniel Sanchez dice que “los varios grupos siguen diferentes patrones relacionados con el establecimiento de relaciones, la manera en que las decisiones son hechas, la manera en la que ellos se organizan, la manera que adoran, y en la manera que ejercen el liderazgo. La diferencias entre estos grupos, por lo tanto, tienen implicaciones significantes para el evangelismo, la plantación de Iglesias, el crecimiento de Iglesias, y los esfuerzos misioneros.”**

Sí, los Hispanos en los Estados Unidos han venido de muchos, pero muchos paises latinos, centrales, sureños, y del caribe. Hablamos el mismo lenguaje (con muchos dialectos), pero tenemos diversidad cultural por causa del país de nuestro origen. Entonces, la próxima vez que se encuentre con un hispano en la tienda, la escuela, el doctor, o la iglesia, pregúntele: “¿De dónde eres?” Tome el tiempo para aprender de las diferencias entre el país que ellos han venido y de los otros hispanos en su comunidad. Le ayudará a contextualizar el mundo donde ellos han vivido, cómo piensan, y cómo de diferente ellos pueden ser a los otros hispanos. También les podrá dar perspicacia acerca de las implicaciones de alcanzarlos con el evangelio de Jesucristo.

 

 

 

 

*De “Reaching Hispanics in North America”.

**De “Hispanic Realities Impacting America”.

 

Todos Se Parecen

Muchos de nosotros hemos oido el dicho: “todos se parecen.” El ha sido usado para agrupar a una gente de la misma raza, el mismo lenguaje, o la misma etnicidad. Es una impresión que algunos tienen acerca de los hispanos o latinos. La verdad que podamos hablar el mismo lenguaje lleva a muchos a concluir que “todos nos parecemos” o que no tenemos algunas diferencias. Algunos, por ejemplo, asumen que si hablamos el mismo idioma hemos venido de mismo país. Frecuente se me ha preguntado: “¿de qué parte de México eres?” Sin embargo, yo nací en Puerto Rico. A veces, cuando me he mudado y he tenido que volverme a registrar para votar, me han pedido por la tarjeta verde. Puerto Rico es un territorio de los Estados Unidos y no necesitamos tarjetas verdes para entrar o salir del país. Entonces, al intentar de alcanzar a los hispanos es importante entender desde el principio que “no nos parecemos.” Hay una diversidad entre nosotros.

En el libro “Alcanzando a los Hispanos en Norte America” Jorge Díaz y el Dr. Daniel Sanchez dedican un capitulo entero a la diversidad entre los hispanos o latinos. Ellos escriben, “Uno de los retos en alcanzar a los hispanos es su diversidad.” Ellos continuan describiendo 7 áreas de diversidad que existe entre esta creciente población de gente en los Estados Unidos. Las áreas son: el país de origen, las etapas de asimilación, el lenguaje que usan, la afiliación religiosa, la socioeconomía, el estatus de cuidadanía, y los estilos de vida.

Si estamos serios sobre el alcanzar a esta importante población de gente con el evangelio de Jesucristo y penetrar la cantidad de gente que está perdida dentro de ella, tenemos que tomar el tiempo para realizar que “no todos nos parecemos.” Venimos de diferentes paises, estamos en diferentes etapas de asimilación, usamos diferentes dialectos (hasta algunos preferimos hablar inglés), tenemos otras preferencias religiosas, no todos trabajamos en factorías, no todos somos imigrantes ilegales, y tenemos una múltiple de generaciones. Es importante que tomemos todas esas áreas de diversidad en cuenta antes que decidamos no solo alcanzar a los hispanos o latinos en nuestras comunidades, pero también antes de hacer la asunción que “todos nos parecemos.” Piénselo.

Nota: Reaching Hispanics in North America fue compuesto por el Dr. Bobby S. Sena. Copyrighted en 2009 por North American Mission Board of the Southern Baptist Convention